Como padres y educadores, siempre estamos buscando formas de ayudar a los niños a tener éxito en la escuela. Sabemos que una buena alimentación y el descanso adecuado son importantes, pero ¿qué pasa con el ejercicio? ¿Podría la actividad física ser la clave para mejorar las habilidades matemáticas de los niños?
En los últimos años, diversas investigaciones y revisiones sistemáticas han analizado cómo el ejercicio podría beneficiar el aprendizaje de las matemáticas en escolares. Por ejemplo, se ha comprobado que el ejercicio aumenta el flujo sanguíneo al cerebro, lo que puede mejorar la función cognitiva, la memoria y la atención, habilidades esenciales para el éxito en matemáticas.
El ejercicio también tiene un efecto importante en la reducción del estrés y la ansiedad, que pueden interferir con el aprendizaje. Incluso, puede promover el crecimiento de nuevas células cerebrales y conexiones neuronales, es decir, la neuroplasticidad o capacidad del cerebro para aprender y adaptarse.
Un estudio concreto
Hemos investigado la relación entre los niveles de actividad física y el rendimiento en matemáticas en estudiantes de primaria. Seleccionando 120 niños de entre 8 y 12 años de un mismo colegio de Murcia, los clasificamos como “activos” o “sedentarios” según sus niveles de actividad física fuera del horario escolar y comparamos sus calificaciones en matemáticas.
Los datos obtenidos mostraron cómo aquellos estudiantes activos sacaron, de media, mejores notas que los sedentarios. Sin embargo, esta diferencia no fue estadísticamente significativa, lo que indica que, para este grupo, no podemos establecer una relación directa entre la práctica de ejercicio y un mayor rendimiento matemático.

La diferencia por sexo
No obstante, al analizar los datos por sexo, encontramos que los niños varones activos tenían un rendimiento significativamente mejor en matemáticas que los niños varones sedentarios. En las niñas, la relación fue inversa, aunque no estadísticamente significativa.
Si bien se necesita más investigación para comprender completamente la relación entre el ejercicio y el rendimiento en matemáticas, nuestro estudio proporciona evidencia de que la actividad física puede ser beneficiosa para el aprendizaje, especialmente en los chicos.
Al tratarse de alumnos del mismo colegio, el profesorado, la metodología e incluso las pruebas de evaluación en matemáticas eran las mismas para todos los estudiantes. Este es un aspecto innovador del estudio, ya que en investigaciones similares los alumnos eran de diferentes colegios, existiendo un gran número de variables que podrían alterar los resultados (por ejemplo, si emplean diferentes métodos o libros de texto).
Fomentar la actividad física en los niños puede ser una forma sencilla pero efectiva de ayudarles a alcanzar su máximo potencial en la escuela y en la vida.
Cómo animar a hacer más ejercicio
Esperamos que este artículo inspire a padres y educadores a dar prioridad a la actividad física como parte integral del desarrollo académico de los niños. He aquí algunas propuestas:
- Promover la actividad física en la escuela y en el hogar: los niños necesitan al menos 60 minutos de actividad física moderada a vigorosa la mayoría de los días de la semana.
- Integrar la actividad física en el aprendizaje: se pueden incorporar actividades físicas en las clases de matemáticas para que el aprendizaje sea más activo y atractivo.
- Investigar más sobre este tema: se necesita más investigación para comprender completamente cómo el ejercicio afecta el aprendizaje de las matemáticas en diferentes grupos de edad y géneros.
Fuente: José Vicente García Jiménez / theconversation.com